La ciencia detrás de cada receta
fertireceta no adivina. Convierte tu análisis de suelo en una receta con la misma agronomía que usa un ingeniero —el marco 4R y un optimizador de costo mínimo— automatizada y revisada por agrónomos especialistas.
El marco 4R: las 4 decisiones correctas
Toda fertilización bien hecha acierta en cuatro cosas — son las “4R” (del manejo responsable de nutrientes, IPNI/IFA). fertireceta resuelve las cuatro por ti.
Fuente correcta
Qué fertilizante usar para cada nutriente — y aprovechar el que ya traen otras fuentes (el nitrógeno del DAP, por ejemplo).
Dosis correcta
Cuánto aplicar: lo que tu cultivo necesita menos lo que tu suelo ya tiene. Ni de más ni de menos.
Momento correcto
Cuándo aplicarlo: repartido por etapa del cultivo, no todo de una vez, para que la planta lo aproveche.
Lugar correcto
Dónde colocarlo: al suelo, a la raíz o foliar, según el nutriente y el cultivo.
Dos pasos: primero qué necesita tu suelo, luego cómo cubrirlo más barato
1 · El plan nutricional
Cuánto de cada nutriente necesita tu cultivo, a partir de tu análisis de suelo y tu meta de rendimiento. Aquí mandan la agronomía y tu suelo — todavía no el precio.
2 · La mezcla más barata
Un optimizador elige, entre los fertilizantes que tú tienes disponibles, la combinación de menor costo que cubre ese plan — con las marcas y precios reales de tu país.
Cómo leemos tu análisis de suelo
No usamos una regla lineal simple. Cada nutriente se clasifica —de muy bajo a alto— frente a un nivel crítico: el punto a partir del cual el cultivo casi no responde a más fertilizante. Ese umbral depende del cultivo y del método de tu laboratorio, no es un número único para todo.
Para comparar lo que dice el laboratorio (en ppm o cmol/kg) con lo que se lleva la cosecha (en kg/ha), convertimos usando la densidad y la profundidad de muestreo de tu suelo. Y como la fertilización se compra en óxidos, pasamos el fósforo y el potasio a P₂O₅ y K₂O. Detalles que normalmente se hacen a mano, aquí pasan solos.
Nutriente por nutriente
Nitrógeno (N)
Tu suelo ya libera nitrógeno: lo estimamos de la materia orgánica (mineralización) y lo restamos de lo que pide el cultivo. Lo que falta se aplica fraccionado —basal, macollamiento, etc.— porque repartirlo en el tiempo lo aprovecha mejor.
Fósforo (P) y Potasio (K)
Si tu suelo ya está por encima del nivel crítico, solo reponemos lo que se llevará la cosecha. Si está por debajo, además de eso podemos subir el suelo hacia su nivel óptimo —en uno o varios años— cuando la tierra es propia y piensas en el largo plazo.
Calcio y Magnesio
No basta con que haya suficiente: importa el balance entre ellos. Revisamos la relación Calcio:Magnesio y las saturaciones para que ninguno bloquee al otro.
Azufre, Zinc y Boro
Los micronutrientes van solo cuando tu análisis los pide. Así no gastas de más en cosas que tu suelo ya tiene — y no te falta lo que sí necesita tu cultivo.
Corregir el suelo, no solo alimentarlo
En los suelos ácidos de Centroamérica el verdadero problema suele estar escondido: el aluminio tóxico quema la raíz aunque el análisis "se vea bueno". Calculamos cuánta cal necesitas con el método de Kamprath (basado en el aluminio intercambiable) y te lo repartimos en uno o varios años según tu presupuesto. Sin raíz sana, ningún fertilizante rinde.
Calibrado cultivo por cultivo
Los niveles críticos, el pH ideal, las relaciones y la prioridad de micronutrientes cambian según el cultivo. Por eso cada uno tiene su propio perfil.
Arroz — inundado
Bajo agua el suelo se vuelve reducido: el pH se acerca a neutro, sube el fósforo disponible, aparecen deficiencias de zinc y azufre, y cambia por completo la dinámica del hierro y el manganeso. El arroz tiene su propio perfil — no se calcula como un cultivo de secano.
Maní — leguminosa
Casi no necesita nitrógeno porque lo fija del aire, pero sí calcio en la zona de clavado (yeso), más boro y molibdeno para nodular bien. Sus reglas las lideran agrónomos especialistas en maní.
La mezcla de menor costo
Una vez definido el plan, el motor resuelve un problema de costo mínimo: busca la combinación más barata de fertilizantes que cubra cada nutriente, usando los precios de tu país. Descuenta los nutrientes "de regalo" —por ejemplo el nitrógeno que ya trae el DAP— para que compres menos urea. Y si tienes presupuesto ajustado, le dices cuánto puedes gastar y priorizamos lo que más rinde.
Revisado por agrónomos · con la ciencia a la vista
El motor fue revisado en varias rondas por agrónomos especialistas en arroz y maní. No inventamos coeficientes: cada decisión se apoya en literatura agronómica revisada por pares. Aquí están las fuentes.
- Marco 4R — fuente, dosis, momento y lugar correctos (IPNI / IFA Nutrient Stewardship)
- Interpretación de fósforo y potasio (Universidad de Delaware)
- Guías actualizadas de P y K (Iowa State University)
- Encalado por aluminio intercambiable — Kamprath 1970 (Soil Science Society of America)
- Zinc por DTPA — Lindsay & Norvell 1978 (SSSAJ)
- Absorción de nutrientes del arroz en sistemas irrigados (IRRI / QUEFTS)
- Calcio y yeso en maní (UGA Extension · UF/IFAS · Peanut Science)
- Conversión de unidades y óxidos del suelo (Cropaia)
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